Tanto en la operación de la Red Aeroportuaria Austral como en la del Aeropuerto La Florida, la compañía de origen español pone su experiencia al servicio de un mejor servicio y ambiciosos planes de crecimiento y mejoramiento de infraestructura.

Un 2022 de paulatina normalización en la actividad de sus aeropuertos y que pavimente el camino a la ejecución de importantes proyectos de inversión en infraestructura, en el corto y mediano plazo, está Desarrollando Red de Aeropuertos, responsable de la operación del Aeropuerto La Florida, en La Serena; del Aeródromo Balmaceda, en la localidad del mismo nombre; y del Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo en Punta Arenas -estos dos últimos, parte de la denominada Red Aeroportuaria Austral-, la compañía viene desde el año pasado consolidando la actividad en estos complejos con buenos resultados.

Según Juan Lacassie, gerente general de Cointer, uno de sus accionistas, la participación de la empresa en el sector “viene a consolidar nuestra presencia de más de 18 años en Chile en distintos ámbitos de la infraestructura, situándonos hoy de lleno en una industria competitiva como es la actividad aeroportuaria, desafiante y que además juega un rol estratégico en la conexión de las personas con territorios claves del país”.

“El impulso financiero otorgado por el fondo de Inversión Blackrock, y la experiencia en el mercado local de Cointer, como socio constructor, generan una plataforma de desarrollo de gran efectividad para los proyectos y entregan un soporte al negocio concesionario y aeronáutico”, explica su gerente general, do Mario Godoy.

PUNTA ARENAS: INVERSIÓN CLAVE

Uno de los puntos relevantes de su presencia es el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, en la capital de la Región de Magallanes.

Durante la primera parte del año, el complejo aéreo ha venido impulsando una franca recuperación en los flujos de pasajeros y operaciones, en comparación con lo ocurrido en 2020 y 2021 durante la pandemia, lo que permite augurar cierta normalización en los años siguientes.

“Creemos que este año puede ser cuando alcancemos una cantidad de vuelos y movimiento de pasajeros similares a los que había previo a la pandemia, aunque la industria todavía está en un proceso de inflexión”, describe el gerente de operaciones de Red Aeroportuaria Austral, Renato Vásquez.

Pero, además, hoy el recinto aéreo magallánico se apronta a impulsar un ambicioso plan de actualización de su infraestructura que apuesta hacia el año 2024-2025 iniciar la ampliación definitiva que hará crecer al Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo de sus actuales 6.400 metros a más de 16 mil metros cuadrados.

Mejores servicios para los usuarios, una arquitectura vinculada con la identidad local, nuevos puentes de embarque, remodelación de las pistas, instalaciones para la DGAC y otras mejoras normativas, serán parte de la iniciativa que dejará a PUQ con un estándar de clase internacional.

BALMACEDA: REIMPULSO A LA ACTIVIDAD

Un buen cierre de 2021 y un prometedor arranque de 2022 ha logrado tener esta infraestructura clave para la región de Aysén, que desde agosto del año pasado es operada por la Red Aeroportuaria Austral, cumpliendo un rol importante en la movilidad aérea de la zona sur.

La entrada de la compañía en la operación vendrá también acompañada de un relevante proyecto de crecimiento de infraestructura para Balmaceda que le permitirá pasar de los actuales 2.400 metros cuadrados a más de 12.300, mejorando dependencias, la experiencia para los pasajeros y la capacidad de estacionamiento para aeronaves comerciales, que pasará de 3 a 6.

“Esperamos construir el mejor terminal posible, que es en lo que estamos trabajando; estamos en diseño de ingeniería y en el diseño de detalles, y esperamos entregar un terminal que sea el mejor para la región”, adelanta Lino Iturra, gerente de operaciones del Aeródromo Balmaceda.

LA SERENA: ADAPTACIÓN Y FUTURO

También desde agosto del año pasado que el consorcio entró en la operación del Aeropuerto La Florida de La Serena, punto clave en la conexión de esta zona de alto valor turístico con la capital y otras regiones del país.

Desde entonces a la fecha, los esfuerzos han pasado por actualizar algunos servicios a los usuarios y por mantener una gradual recuperación de los flujos de operaciones, en un contexto en el que la propia industria cambia, con la incorporación en la ruta de nuevos modelos de avión que -en menos operaciones- hoy transportan más viajeros, según describe Matías James, gerente del complejo LSC.

En paralelo, la compañía se prepara para un plan de inversión en cuyo marco se modernizará el terminal, ampliándose de 4.359 a 12.940 metros cuadrados, e incorporando nuevas obras complementarias como nuevas puertas de embarque, mangas, cintas de retiro de equipaje y más mostradores de check-in, más estacionamientos y mejores dependencias para los servicios existentes.

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