• Según la OMS, el suicidio es una de las principales causas de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años.
  • Mueren más personas por suicidio que por VIH, malaria, cáncer de mamá, homicidio e incluso guerras, según la OMS.

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Sucidio, académicos de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica del Norte indicaron cuáles son las señales que pueden existir en personas con tendencias suicidas, además de recomendaciones para su oportuna prevención.

Según los últimos estudios realizados por la OMS, en 2019 se suicidaron más de 700 mil personas, es decir, una de cada 100 muertes. Sin embargo, siguen existiendo inquietudes y estigmas en torno a los trastornos mentales, que aún son tabú en muchas sociedades.

El factor común que lleva a este comportamiento es “un profundo dolor y malestar a nivel psicológico que impide a la persona continuar con su vida y de la cual no se visualizan alternativas de salida o solución al malestar que experimenta”, explicó el académico de la Escuela de Psicología UCN y director del Magíster en Psicología Clínica de la misma casa de estudios, Dr. Rodrigo Moya Vergara.

Signos de alerta

Si bien no siempre se puede saber si alguien a nuestro alrededor está contemplando finalizar con su vida, hay señales directas e indirectas que pueden advertir el riesgo de esta conducta. Estas pueden ser verbales o a partir de cambios en el comportamiento de la persona.

De forma directa, algunos de estos signos son la búsqueda de modos para consumarlo, actos de despedida a través del envío de cartas, mensajes o regalos, comportamiento autolesivos, expresiones de no querer existir y el  deseo de herirse o de acabar con su vida.

Con respecto a las señales indirectas están: aislamiento de la familia, amigos y red social, disminución del rendimiento académico y habilidades para interactuar con los demás, incremento en el consumo de alcohol y drogas, cambio de ánimo, pudiendo mostrarse inestable emocionalmente, inquieto o nervioso; deterioro de la autoimagen, cambios de hábitos de sueño o alimentación, muestras de ira, angustia incontrolada o habla sobre la necesidad de vengarse.

Algunas de las estrategias que apoyan y ayudan a bajar los casos de suicidios son“hablar del tema, generar espacios de conversación, instancias, sobre todo en los colegios y en los consultorios, donde hay mayor acceso la población”, indicó María Francisca Naritelli Vásquez, magíster en Psicología Clínica y directora del Centro de Intervención y Asesoría Psicosocial (CIAP UCN).

“Hay estudios que llegan a conclusiones que hay características de la personalidad, contextos, tipos de traumas, situaciones gatillantes, entonces hay muchos indicadores y muchas formas de poder abordar y apoyar de alguna manera que esto no suceda”, complementó la profesional.

Por su parte, Moya agregó que es fundamental detectar a las personas que puedan estar en riesgo, generar protocolos de actuación y la coordinación con la red de salud que pueda ayudar en estos casos. “Es importante trabajar en una cultura que se moviliza por la protección y el cuidado de la salud mental de la comunidad”, finalizó.

Desde el 2003, cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Sucidio, fecha impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y copatrocinada por la Organización Mundial de Salud (OMS), la cual tiene como objetivo educar y sensibilizar a nivel mundial que esta conducta puede evitarse si se detecta a tiempo.

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