Micrófonos, computadores, audífonos y televisores son parte de la “escenografía” de dos modernas salas escolares de audio, donde decenas de niños mejoran su lenguaje y vocabulario gracias a un novedoso método pedagógico impulsado en el Colegio “Mi Hijo 2” de Antofagasta.

El programa Salas de Audio TEL es pionero en el Norte Grande y tiene por finalidad ser una asistencia para los preescolares y alumnos de básica que presentan trastornos asociados al lenguaje, con el propósito que éstos puedan mejorar su comunicación.

Aquí la tecnología va de la mano con el proceso pedagógico de los fonoaudiólogos, quienes  estimulan a los estudiantes para que interactúen y después puedan escuchar sus propias voces, todo ello acentuando aquellas letras y palabras que resultan más complejas y que son mostradas en un televisor.

Ambas aulas fueron inauguradas recientemente y la implementación de cada una tiene un costo superior a los 15 millones de pesos, donde actualmente son ocupados sólo tres de los ocho micrófonos por sala debido a la pandemia. El mobiliario, en tanto, está pensado para alumnos de 4 y 5 años y otro para enseñanza básica.

DIAGNÓSTICOS

El director del Colegio “Mi Hijo 2”, profesor Iván Adaos Bahamondes, destacó la importancia de esta apuesta pedagógica, que permite realizar diagnósticos precisos y tempranos en los pequeños, en un proceso donde intervienen fonoaudiólogos y técnicos de audio.

“Este es un proyecto pionero en todo el norte. Si bien mi padre (profesor Iván Adaos Olguín) lo creó hace muchos años con grabaciones en cassette, ahora tenemos tecnología de última generación para potenciar el proceso de mejor manera. Por eso, una de las salas lleva su nombre, como un reconocimiento y aporte a la educación”, mencionó el docente.

En términos simples, los niños hablan por los micrófonos, luego son guiados por los fonoaudiólogos, repiten las letras mostradas en una pantalla y finalmente son grabados en una carpeta en el computador, cuya base de datos sigue la evolución de alumnos y alumnas desde el inicio del programa hasta la mejora de su lenguaje en la pronunciación.

El objetivo de estas salas es estimular las habilidades superiores de los estudiantes, a fin de potenciar su aprendizaje lingüístico y curricular, marcando un antes y después con este innovador método, en donde la experiencia del reconocimiento tiene un rol protagónico y el tema lúdico facilita el aprendizaje.

ESTIMULACIÓN

Así lo reconoce el fonoaudiólogo Diego Quintero Serna, quien junto a otros tres profesionales del área de este colegio es parte de este proyecto de estimulación, resaltando el fuerte complemento entre lo visual y auditivo, además del soporte tecnológico.

“Esto los motiva (a los niños y niñas) de manera increíble, además de la retroalimentación que tienen cuando se escuchan, algo que los estimula a participar de manera activa y que ha sido una grata sorpresa.  Este programa ha sido muy importante para ellos y ya son notorios los logros que se alcanzan en este poco tiempo desde la entrega de estas salas”, explicó.

Además de los micrófonos y audífonos individuales, los niños cuentan con gabinetes de acuerdo a su edad y hay un refuerzo audiovisual para el complemento en la mejora de la escucha, del lenguaje y la comunicación. Las dos salas están insonorizadas, es decir, no ingresan sonidos desde el exterior por contar con una barrera acústica.  

Así, estos dos locutorios son parte de una entretenida forma de aprender y mejorar la comunicación entre los pequeños estudiantes de este colegio ubicado en el sector norte de Antofagasta, todo ello de manera lúdica gracias a sus profesores y con el soporte de tecnología de última generación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.