Estudio clasificará las especies que habitan el litoral local, desde las más diminutas a las más grandes, así como la condición general del hábitat.

Veinte puntos del borde costero de la región, entre la desembocadura del río Loa y el sector Punta Ballena, serán estudiados por un grupo multidisciplinario de científicos de la Universidad de Antofagasta y la UCN para conocer en detalle la biodiversidad marina (costera y oceánica) de la región.

El diagnóstico fue solicitado por la Seremi de Medio Ambiente con el propósito de determinar el tipo, cantidad, distribución y condición actual de cada especie presente en el área, desde pequeños invertebrados a vertebrados grandes y carismáticos, en lo que será el primer censo de este tipo que se realiza en el país.

Además de identificar los organismos presentes en el área, los científicos caracterizarán la columna de agua y el sedimento para determinar condiciones de oxígeno, salinidad, temperatura, nutrientes y otros parámetros físico-químicos. Junto a ello, se estudiarán también los niveles de metales pesados en el ambiente marino.

Por el lado de la Universidad de Antofagasta, en el estudio tomarán parte ocho investigadores del Instituto de Ciencias Naturales Alexander Von Humboldt, liderados por la doctora en Ciencias mención Sistemática y Ecología, María Teresa González, directora del Doctorado Ciencias Aplicadas mención Sistemas Acuáticos de la UA.

“Este estudio es muy importante, porque permitirá diagnosticar la biodiversidad y el estado de conservación del borde costero y el ambiente oceánico frente a la región. Eso significa identificar, idealmente, a todos los organismos marinos que existen en el área intermareal (roqueríos y playas de arena), en la zona submareal y bentónica de la plataforma continental, y en el mar profundo. Hablamos de una gran cantidad de organismos, tanto invertebrados como vertebrados, además de macro y micro algas presentes en el ambiente”, dijo la Dra. González.

TRABAJO

La especialista explicó que para desarrollar el proyecto, las universidades se dividieron las responsabilidades. De esta manera, los investigadores de la UA trabajarán el área correspondiente al borde costero y la plataforma continental, es decir, roqueríos y mar cercano a la costa, mientras que el equipo de la UCN lo hará más allá de la plataforma, en el mar más profundo.

Para la realización del estudio, el territorio se dividió en 20 transectas equidistantes, que comienzan en el sector Punta Ballena, por el sur, hasta la desembocadura del río Loa, por el norte, abarcando así todo el territorio de la región.

Para reunir la información de la biodiversidad presente se usarán distintos métodos. En el sector de orilla y roqueríos, los científicos usarán cuadrículas de 50×50 centímetros definidas para cada transecta, mientras que en el área marina se emplearán embarcaciones provistas de redes bongo, botellas niskin, sistemas de cortinas y dragas que recogerán muestras a distintas profundidades y del fondo.

En el estudio también participarán dos buzos profesionales, quienes en cada transecta harán recorridos en un perímetro de 50 metros para tomar registro en video de la vida presente, la cual posteriormente será identificada. En el mar más profundo, en tanto, se usará un robot submarino con capacidad para descender hasta los mil metros.

Toda esta información será analizada para estimar las poblaciones de cada especie estudiada en el hábitat costero y oceánico. Luego, cada una de las especies se registrará en una plataforma de biodiversidad administrada por la UNESCO.

“Lo principal de este estudio es que nos permitirá tener una línea base actualizada y estandarizada de la biodiversidad presente en la región, lo que implica saber cuántas especies hay y dónde se localizan. Es un trabajo bien intensivo, donde tomará parte un equipo multidisciplinario de ambas universidades”, narró la Dra. González.

Por su magnitud, la especialista explica que serán cientos o miles las especies que se identificarán en distintos niveles, e incluso no descartó que del estudio surjan especies nuevas para la ciencia.

“La biodiversidad que conocemos es muy poca, conocemos organismos grandes y visibles, como ballenas, delfines, lobos, aves, peces, pero la biodiversidad es mucho más amplia y hay especies que se extinguen, otras modifican sus patrones de distribución y también aparecen nuevas como consecuencia de procesos de especiación”, afirmó.

SEREMI

El estudio fue presentado hace unos días por el seremi de Medio Ambiente, Gustavo Riveros, ante representantes de servicios públicos, fundaciones y autoridades.

Durante la ocasión, Riveros comentó que se trata del primer estudio con financiamiento público que se realiza tanto a nivel regional como nacional, con el objetivo de levantar una línea de base de biodiversidad marina y servicios ecosistémicos, incluyendo la componente de cambio climático.

“La información que arroje este diagnóstico estará disponible para toda la comunidad y, en especial, para que sea utilizada como herramienta contundente para la generación de políticas públicas”, manifestó el seremi.

Cabe precisar que actualmente sólo se cuenta con información parcial de la biodiversidad local obtenida a través de estudios específicos e información de recursos pesqueros, por lo que esta investigación conjunta adquiere gran relevancia. “Es como completar el puzzle”, graficó la investigadora de la UA.

El estudio se ejecutará hasta 2024 y además del diagnóstico, entregará una propuesta de valorización de los servicios ecosistémicos del borde costero y marino y la generación de una cartera de proyectos de conservación, desarrollo e innovación, así como un programa de sensibilización y educación en biodiversidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.