•             Empresa ha logrado impulsar importantes iniciativas y reinsertar sus servicios logísticos ante las principales industrias regionales.

Importantes iniciativas en materia de inversión en equipamiento logístico, mejoramiento en sus estándares de seguridad y aplicación de tecnología para innovar en la atención a sus clientes, ha venido impulsando este 2022 el Terminal Antofagasta de D&C Group.

Este enclave logístico, también conocido como “La Negra” -al ubicarse en una calle del mismo nombre en la capital de la Segunda Región-, luego de una renovación de sus equipos y liderazgos ha tenido un año de inflexión, marcado por la recuperación de confianzas y la reconexión de la marca D&C con usuarios de servicios logísticos de la zona norte.

“Después de varios cambios internos y de un periodo que obviamente estuvo marcado por la pandemia, hemos tenido un año para reordenar nuestras fuerzas, optimizar nuestros servicios y así comenzar a recuperar las confianzas, volver a visibilizarnos como un operador logístico relevante, confiable y con un alto estándar de servicios, disponible tanto para empresas que habían tenido oportunidad de trabajar con nosotros, como con nuevos sectores a los que estamos llegando”, señala Marcelo Cruz, gerente zonal de Antofagasta de D&C.

Además de estos esfuerzos comerciales, que han llevado al Terminal a consolidar negocios con rubros diversos como el retail, construcción, la industria minera y los proyectos de energías renovables, Cruz destacó los enfoques de la gestión que, por ejemplo, han permitido sumar nuevo equipamiento en grúas, que permitirán tener mayor versatilidad en la atención de cargas; y el inminente inicio de obras de mejoramiento de losa en la bodega, que optimizará la calidad de su atención.

“También en el tema de seguridad, que ha sido muy sensible este último tiempo, hemos podido implementar planes específicos en coordinación con las autoridades y con el nivel central de D&C, que han implicado refuerzo del personal, instalación de cámaras, capacitaciones junto al IST y mejores protocolos de ingreso. Sabemos que es una materia clave para los clientes y nos hemos propuesto un trabajo fuerte en ese ámbito”, añade el ejecutivo.

Parte de esa mejora constante también se ve reflejada en la aplicación de tecnología de georreferenciación y trazabilidad en su flota de transporte, y también en los importantes pasos que el Terminal Antofagasta ha dado en materia de certificación, a cuyo alero esperan hacia mediados de 2023 completar la implementación de las tres normas: 9001 (calidad), 14001 (medioambiente) y 45001 (seguridad).

¿Qué esperan sobre el cierre de año? Consolidar alianzas comerciales en sectores incipientes, como el litio -que tiene en la Región de Antofagasta uno de sus ejes a nivel sudamericano-; reactivar el ámbito de la atención a proyectos energéticos, algo estancados a nivel país; y a nivel relacional, seguir avanzando en los lazos con actores claves del sector logístico-portuario local, entre ellos la Comunidad Portuaria (COPA) y los puertos de Antofagasta y Mejillones.

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