Proyecto se encuentra en su etapa final y promete contribuir a una identificación oportuna de este cuadro, que se hace más recurrente en los meses de verano.

La llegada de las altas temperaturas trae consigo la aparición de la peligrosa araña de rincón (Loxosceles laeta), cuya mordida, además de producir intenso dolor, puede poner en riesgo la vida de las personas por ser venenosa.

Esta araña, de la familia Sicariidae, tiene una gran presencia en todo el territorio nacional, y aunque no existen cifras oficiales, se sabe que cada año muerde a alrededor de 500 personas en nuestro país, siendo la época de verano la de mayor incidencia.

El principal problema para el tratamiento efectivo de estos casos es que actualmente no existe un dispositivo diagnóstico que contribuya a la rápida identificación de esta mordedura, por lo que el procedimiento queda sujeto a la habilidad del médico de turno para reconocer la lesión que presenta el paciente.

Debido a lo anterior, científicos de la Universidad de Antofagasta trabajan en la elaboración de un kit de detección rápida de la mordedura de araña de rincón, a través del proyecto FONDEF IDeA I+D ID20I10056, liderado por el Dr. Alejandro Catalán Rodríguez, del Laboratorio de Investigación en Parasitología Molecular de la UA.

Los investigadores a cargo del proyecto se reunieron el pasado 28 de noviembre para compartir sus experiencias con la comunidad en el seminario titulado “Arañas de la familia Sicariidae en Chile y su importancia toxicológica”, el cual contó con la participación del destacado experto Dr. Andrés Taucare-Ríos, de la Universidad Arturo Prat.

En dicha oportunidad, el Dr. Catalán explicó que la herida provocada por la mordedura de este arácnido se puede confundir con al menos 40 patologías distintas de la piel, situación que desorienta a los médicos antes de realizar su intervención.

“La mordedura se puede confundir con la picadura de un mosquito o una picadura de abeja, entre otros insectos, además de una amplia variedad de infecciones bacterianas de la piel. Esto ocurre porque actualmente sólo se realiza un diagnóstico clínico y presuntivo de los casos, y no existe una confirmación si la mordedura fue causada efectivamente por la araña de rincón u otra araña”, explica.

El experto en parasitología precisa que esta situación es muy desfavorable para el paciente, pues para un tratamiento efectivo, lo ideal es que la persona mordida por una araña de rincón sea tratada dentro de las primeras horas posteriores a la inoculación del veneno.

PELIGRO EN EL HOGAR

La araña de rincón mide aproximadamente 1 a 5 centímetros de largo, considerando la dimensión de sus patas. Es de color café parduzco, con abundante pilosidad y tres pares de ojos dispuestos en triángulo, con un par anterior y dos laterales, que le permiten una visión en 300 grados.

Se trata de la araña más extendida en Chile. Tanto, que se estima que habita en prácticamente la mitad de los hogares nacionales, aunque las personas recién toman conciencia de su presencia en el periodo de primavera y verano, que es su época reproductiva y, por ende, la de mayor actividad.

“Ellas salen a cazar y eso aumenta las posibilidad de que entren en contacto con las personas. Se le puede encontrar detrás de los muebles, en la ropa que uno saca del clóset, detrás de los cuadros, por eso es muy importante un aseo y limpieza constante, especialmente en la época de calor”, indicó el especialista.

CINCO MINUTOS

El kit de diagnóstico, de tipo Inmunocromatografía de flujo lateral (IFL), que desarrollan los investigadores de la UA tiene un formato físico parecido al test de embarazo, pero funciona con un hisopado, el cual se frota sobre la lesión cutánea sospechosa y luego se deposita en el kit, permitiendo la detección del veneno.

“Este proceso tarda 5 minutos y es capaz de indicar si el veneno está presente en la piel. Esa es la gran ventaja que otorga este kit de diagnóstico, porque permite al médico tomar las acciones oportunas en los tiempos que se necesitan para contrarrestar el veneno”, explica Alejandro Catalán.

El académico de la UA comenta que la mayoría de los estudios que se han realizado monitoreando los casos de mordedura de araña, presentan un retraso de 6 a 48 horas en la atención del paciente debido a falta de diagnóstico, situación que atenta contra sus posibilidades de recuperación.

“Si no se procede de manera oportuna y rápida, pueden ocurrir casos graves, principalmente en los niños, pues ellos desarrollan una hemolisis masiva e insuficiencia renal. Es importante considerar que la lesión antes de los 60 minutos ya se está desarrollando y a las 24 horas el veneno ya causó el daño en el paciente”, detalla.

Según explica el investigador, el dispositivo tendrá versatilidad para detectar el veneno de todas las arañas del género Loxosceles, es decir, 143 especies de arañas con presencia en Chile y otros países de Sudamérica. Además, será útil para realizar diversos estudios epidemiológicos.

Se espera en marzo contar con el producto piloto y así iniciar todo el proceso de patentamiento y licenciamiento para que ingrese al mercado.

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